Situación económica de la Sierra del Segura

Tradicionalmente, las fuentes económicas de la Sierra del Segura han ido dependiendo de la agricultura y donde el cultivo de olivos ocupa el principal lugar, gracias a la existencia del sistema de ayudas y subvenciones comunitarias que han estimulado a la reconversión agrícola y a los propietarios de las tierras.

Las explotaciones agrícolas ocupan 43.597 hectáreas aproximadamente, de los cuales el 87,3 por ciento están dedicados al olivar, con pocas excepciones como Santiago-Pontones donde las altas temperaturas en invierno no permiten este cultivo mediterráneo.

La fiebre olivera que se inició con la entrada de España a la Comunidad Europea ha provocado que casi la totalidad de los municipios ocupen más de la mitad de su territorio a este cultivo, con casos aislados como Beas de Segura, donde la dedicación es cercana al 100 por ciento.

Además de estos beneficios hay que agregar la concesión de la denominación de origen del aceite producido en la zona, lo que permite comercializarlo a mejores precios, esto ha servido para compensar los bajos rendimientos de los cultivos asentados en tierras de baja capacidad.

La expansión de los cultivos de olivares ha causado la disminución de otros cultivos como los cereales, un ejemplo de ellos son las llanuras del valle del Guadalimar y es que dicha expansión trajo la transformación de los regadíos donde se aprovechan las aguas disponibles que ofrece el Parque Natural, para de esta forma incrementar el volumen de la cosecha.

Los cultivos tradicionales han quedado relegados por no contar con similares políticas de ayudas otorgadas a los olivares, dando como resultado la disminución de la producción y donde las superficies dedicadas son apenas unas pequeñas extensiones de tierras.

Economía sierra del segura

El turismo rural de la Sierra del Segura

El nombramiento como Parque Natural en el año 1986 trajo consigo una imagen que favoreció a la región como destino turístico alternativo, incrementando considerablemente el número de visitantes y el crecimiento del número de instalaciones turísticas que ha traído consigo mejoras económicas para la región y sus habitantes, quienes cuentan con mejores oportunidades de empleo.

Industria y comercio

El nivel de industrialización en la zona es muy bajo y se estima que es debido al aislamiento exterior, ausencia de cultura empresarial, descapitalización endémica y la despoblación que la caracteriza.

Las grandes cantidades de recursos producidos son procesados en otras zonas por lo que no generan riquezas, empleos ni valores añadidos a la región.

El crecimiento de los cultivos de olivares ha traído un cambio con la adaptación del sector a las nuevas oportunidades generadas por el mercado. Estos cambios se ven reflejados en las estadísticas de creación de empresas y empleos que han aumentado en los últimos años, sobre todo con industrias dedicadas a la obtención de aceites de oliva y sus derivados.

Transformación de la madera

La falta de tradición en materia de procesamiento y transformación de la madera es una de las causadas principales de la pérdida de potencial en este sector, unido a la falta de estímulo e inversión privada y al hecho de que el estado haya realizado durante siglos esta actividad.

Las pocas industrias locales han venido cerrando sus puertas, quizás afectados por la creación del Parque Natural, lo que supuso una pérdida importante de puestos de trabajo.

Industrias de transformación de productos ganaderos

Al igual que la industria maderera, la ganadera muestra las mismas debilidades, por esta razón fue objeto de atención especial por parte del primer programa de Fomento del Parque Natural ayudando a su promoción con un plan de incentivos.

Sin embargo, estos planes no dieron resultado y en consecuencia no existe la suficiente capacidad de procesar y transformar la producción cárnica y láctea desaprovechando la gran cantidad de  recursos locales.

Los secaderos de jamón en establecimientos familiares se encuentran en auge aunque con problemas para obtener la materia prima y el proceso base de transformación que es realizado fuera de la comarca.